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Eztabaida.
19.12.2005 - 15:40
Fidelek aurkeztu duenari buruz oso interesgarria dago baita
Clajadepen:
"Heinz Dieterich lanza a la discusión último discurso de Fidel"
http://clajadep.lahaine.org/articulo.php?p=5559&more=1&c=1
Xori
Aportaciones
20.12.2005 - 13:51
Bien. Leído el discurso de Fidel (¡Vaya!), me surgen estas aportaciones, al margen de las historias de bombillas y carburantes, (muy respetables e importantes para Cuba, seguro). También he leído el comentario de H. Dietrich en Clajadep.
Primero. Además de las tres categorías indicadas por Fidel de “potencial autodestructivo” de la revolución cubana, añadiría una cuarta: el factor SUBJETIVO de separación de la lucha de clases cubana (en principio posiblemente no antagónica en términos políticos, por ahora) de la lucha de clases mundial, de la lucha obrera.
Es decir: los revolucionarios cubanos – los que hay, no sé si muchísimos - que entienden el socialismo como transición de luchas de clases (nacionales/estatales y mundiales) hacia el comunismo, o hacia la libertad global, es decir, los que sí quieren mantener el proceso revolucionario, sólo lo pueden hacer, materialmente, impulsando sus luchas sociales, conectadas y abiertas de forma permanente a las de las clases obreras mundiales y de todos los pueblos insurgentes, y no sólo ideológica e institucionalmente exportando su – extraordinaria, hay que subrayar - solidaridad internacionalista.
Segundo. Estimo acertada esta idea de “clase obrera mundial” que se registra aquí en Indy Euskalherria (en columna central), por lo que significa de caracterización de un sujeto general mundial, aunque extremadamente complejo y contradictorio, opuesto a la cosmocracia o nueva feudalidad transnacional: la criminal clase capitalista.
Sería un sujeto global, planetario, que nos une transversalmente en todos los proletariados de todos los pueblos, de todas las seis mil naciones existentes en la Tierra, - y no solo en los 200 estados! – los que no tenemos otra alternativa para SOBREvivir que vender o alquilar nuestro físico y mente a los delincuentes que están llevando nuestra especie al desastre.
O a sus cómplices más pasivos, segundones y periféricos: Confebask y otras mafias patronales.
En la querida Cuba existen también muchos componentes de esta clase obrera mundial, disponiendo de un marco social, cultural, político e institucional más adelantado y abierto (¿participativo??) que en los demás países (Euskal Herria, Venezuela, Canadá, Irak, Alemania, Kurdistan, China...). Pero que sigue siendo un marco dominado por el modo de producción capitalista, aunque (mucho) más socializado (Capitalismo de estado, como le define Carlos Manuel en otro debate sobre el discurso de Fidel (en Kaosenlared, me parece, de hace unos pocos días), y como demuestra también indirectamente lo que reconoce el “compañero presidente” de la república socialista. Admitiendo, sí, que Cuba por ahora “es la sociedad en la historia humana que está más cerca de poder calificarse como sociedad justa”. Bueno.
Es decir: al reconocer la existencia de nuevos “zares” cubanos, puede que Fidel admita que sigue existiendo la contradicción capital-trabajo. Lo que pasa es que, zorionez, esta cripto-burguesía no se ha (¿todavía?) alineado abiertamente con la criminalidad aristocrática multinacional capitalista.
No puede hacerlo, por el momento. Y tiene que seguir utilizando, además, un viejo lenguaje ideológico seudomarxista para camuflar las corbatas de seda italiana escondidas en los armarios de La Habana. Véase otros textos cubanos aparecidos hace poco.
Tercero. Fidel “olvida” en su “alternativa (...) antagónica y dramática” la necesidad del desarrollo permanente de la lucha de clases, asimismo en el curso de una transición socialista, contra todo aquello que podríamos definir “nomenklatura” cubana, siendo esto el pilar fundamental de una ética y práctica revolucionaria: la lucha de clases. Quiero decir: práctica social objetiva y materialmente revolucionaria, y no solo ideológicamente.
No será nunca el estado de Cuba de por sí, a pesar de todas las buenas intenciones del comandante, lo que podrá resolver las contradicciones del socialismo, que las pone bastante bien en evidencia en el discurso. Pero habla demasiado de “robos”, sin ofrecer en ningún momento aunque sea sólo un atisbo de análisis concreto de las razones sociales, objetivas, en términos de clases, de este robo al parecer tan extendido. Lo de los “instintos egoístas” es una vieja, conocida y muy manoseada historieta, también por los estalinistas y otros socialistas panfletarios.
Cuarto. El hombre no nace “egoísta”, sino que su ideología y su ética se forman, como puso en evidencia Marx, sobre la base de relaciones de producción, reproducción, consumo, sociopolíticas y culturales existentes. En Cuba o en cualquier otro sitio, con o sin procesos socialistas de transición, en un capitalismo de estado o en el más salvaje liberalismo, donde sea, más aún en esta época histórica de capitalismo globalizado.
Quinto. Tampoco es correcto, compañero Fidel, oponer “instintos” a “virtudes”, puesto que los instintos hacen parte de la naturaleza de la especie, son y tendrán que ser el motor de la vida de la especie, mientras que las “virtudes” varían según las categorías éticas dominantes en una determinada sociedad.
Es la lucha de clases la que puede armonizar y corregir, en las colectividades y en el individuo, a los productos antisociales generados (valores, principios, etc.) por la situación general, los medios de educación, cultura, difusión... Es decir: la corrección de las deformaciones y desequilibrio de los instintos naturales, y el desarrollo de las “virtudes” individuales y sociales, más que producto de procesos didácticos y pedagógicos, o de luchas y “batallas ideológicas”, lo será mucho más eficazmente y profundamente como resultado de la lucha de clases, tal y como lo muestran ahora otros procesos populares (Argentina 2001-200?, Pueblos Originarios en movimiento social de autodeterminación, etc.).
Sexto. En este sentido, también mosquea bastante esa conocida insistencia compulsiva sobre la “batalla de ideas”: de muy poco valen los discursos, las ideas, el Granma y CanalSur sin lucha social concreta, sin lucha anticapitalista de clases, abierta y contundente. En Cuba o en Euskal Herria.
Las ideas – las ideas sociales, de la sociedad e individuales – surgen de y siguen la realidad, y lo contrario es la excepción. Bien es verdad que hay ideas e ideo-energías que pueden sintetizar, prefigurar o estimular procesos reales, sobre la base del desarrollo de la teoría crítica, pero es una singularidad de excepción en la dialéctica social.
Esta contradicción es fundamental, y el ejemplo de 1945 hecho en el discurso, del desarrollo de la experiencia personal revolucionaria del joven Fidel que entra críticamente en la universidad en 1945, no se puede generalizar a toda una sociedad. ¿O piensa el comandante en jefe que con sus arengas puede cambiar la realidad social de Cuba? ¿Cual es realmente el famoso “motor de la historia”, compañero? ¿Como es la situación social concreta del país, realmente, en términos materiales de clases, en este contexto, de cara a garantizar (y sobre todo: desarrollar) ese futuro revolucionario de un pueblo que muchos admiramos y respetamos en el mundo?
Séptimo. Es verdad que este discurso ha abierto más el debate entre comunistas, o mejor aún, entre libertarios comunistas, visto que como dice Celia Hart, Fidel ha hablado el 17 de noviembre más que como presidente de institución y estado socialista, como líder revolucionario. Ho lo ha intentado, por lo menos.
Pero, para que exista debate sincero, tenemos que decirnos las cosas bien claras; esto es también presupuesto y elemento de lucha de clases. Sobre todo ahora que el mismo destino de la especie humana está realmente en juego, como dice el “Comandante en Jefe”, y que nos quedan muy pocos años para que la barbarie más brutal, el creciendo de degeneración social y ecológica, no se desarrolle todavía más en el planeta.
Hace 15 años moría por hambre capitalista un pequeño de nuestra especie cada 7 segundos. Hoy CADA SEGUNDO muere de hambre un niño o una niña. Y no vemos ninguna mejora en las tendencias de la criminalidad capitalista, sino todo lo contrario.
Kris
señalo
07.03.2006 - 18:12
Para la documentación sobre este interesante debate, señalo también:
http://argentina.indymedia.org/news/2006/03/380628.php
rk
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